La mayor empresa cárnica del mundo se enfrenta a una catarata de demandas por la deforestación de la Amazonia
El País · Manuel Planelles ·
Una coalición de organizaciones especializadas en litigios climáticos presenta 14 denuncias en cuatro países europeos contra el gigante JBS y sus financiadores
Una coalición de organizaciones especializadas en litigios climáticos presenta 14 denuncias en cuatro países europeos contra el gigante JBS y sus financiadores
Una coalición internacional de abogados y activistas ha iniciado una ofensiva legal a gran escala contra la mayor empresa cárnica del mundo, JBS, de origen brasileño pero que cotiza en varias bolsas, como la de Wall Street. La denominada Coalición Legal Transnacional (TLC, sus siglas en inglés) está formada por organizaciones con amplia experiencia en litigios climáticos y medioambientales y ha sido la encargada de armar este caso. Este miércoles ha presentado 14 demandas de forma coordinada en cuatro países europeos —Reino Unido, Irlanda, Alemania y Países Bajos— contra este gigante cárnico, pero también contra algunos de los bancos y fondos que lo financian. Y la vía que han elegido es la de denunciar el presunto blanqueo de capitales. Porque el razonamiento que subyace tras esta acción es que la actividad ganadera es uno de los grandes impulsores de la deforestación de la Amazonía; y beneficiarse de un presunto delito medioambiental como la deforestación entraría dentro de lo que se puede considerar blanqueo de capitales en muchos países europeos, sostienen los denunciantes.
Los pastos para el ganado se abren en la selva amazónica, pero la carne acaba llegando a las estanterías de los supermercados de medio mundo, incluida Europa. “Durante años, diferentes grupos han atacado distintas partes de este problema. Las comunidades y organizaciones indígenas en Brasil, especialmente, han luchado de frente contra la ocupación de tierras y la destrucción de bosques”, explica Gerald O’Quinn, director de la Red Global de Acción Legal (conocida por sus siglas en inglés GLAN). “Los activistas han desafiado a JBS y a sus financiadores, y los abogados han presentado casos”, añade. Pero esos esfuerzos se han impulsado de forma descoordinada en diferentes vías y jurisdicciones nacionales. O’Quinn explica que, precisamente, esta coalición TLC nace para unificar esa lucha: “El daño puede comenzar con la tala ilegal de bosques en Brasil, pero el ganado, los ingresos, la inversión y los servicios profesionales se mueven a través de un sistema económico transnacional, así que estamos intentando adaptar la arquitectura de la rendición de cuentas con la arquitectura del problema”.