Un equipo de barrio que se pregunta "¿Y por qué no?": el Sporting de Hortaleza espera al Sevilla para jugar el partido de sus vidas

El Mundo · Ana Vicedo ·

Sabes que vas a ver fútbol de barro, de barrio, cuando, al entrar en las instalaciones del estadio, huele a brasas. Es ese olor que sale de la cantina que hay a la entrada, con...

Sabes que vas a ver fútbol de barro, de barrio, cuando, al entrar en las instalaciones del estadio, huele a brasas. Es ese olor que sale de la cantina que hay a la entrada, con mesas de propaganda y una carpa de plástico para cuando cae un chaparrón, pero los entrenamientos no se paralizan. Eso ocurre al cruzar la puerta de las instalaciones del Sporting de Hortaleza, un club que representa los valores del barrio de Hortaleza, al nordeste de Madrid. "Va todo unido, barrio y club", comentan quienes acuden allí todas las tardes-noches a cenar ese bocadillo envuelto en papel de plata. Es como su parque, su recreo, el lugar donde se reúnen con su gente cada día al terminar con sus obligaciones habituales.

La diferencia ahora es que ese equipo humilde se va a convertir, por un día, en el centro de las miradas del fútbol nacional. Ya lo fue hace unas semanas, aunque por una mala noticia. En el último partido clasificatorio para esta primera ronda eliminatoria de la Copa del Rey, frente al Atlético Unión Güímar, el autobús en el que viajaban los jugadores madrileños fue recibido a pedradas. Los incidentes también continuaron dentro del campo de su rival, lo que obligó a suspender el partido y reanudarlo días después a puerta cerrada.

Pero ahora es por todo lo contrario. Consiguieron el pase a esta ronda y, de regalo, les espera el Sevilla FC como rival este jueves en el Estadio Municipal El Val, en Alcalá de Henares. En los días previos al partido de sus vidas, allí no solo se respira el aroma a brasas, sino también el de los nervios. O, como dice Fonsi, jugador del Hortaleza, "las ganas, porque un partido así es, al fin y al cabo, lo que sueñas desde pequeño".

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