Ramón y Cajal, Transición y neurociencia: vida en viñetas de Enriqueta Lewy
El País · Jordi Amat ·
El cómic ‘Relaciones peligrosas’, de Koldo Azpitarte y Mikel Bao, descubre la biografía de la secretaria del Premio Nobel, cuenta las envidias gremiales y permite entender cuál fue la relación con el pasado durante el cambio de régimen en España
El cómic ‘Relaciones peligrosas’, de Koldo Azpitarte y Mikel Bao, descubre la biografía de la secretaria del Premio Nobel, cuenta las envidias gremiales y permite entender cuál fue la relación con el pasado durante el cambio de régimen en España
Franco ya ha muerto y una desconocida Enriqueta Lewy Rodríguez pasea junto a su nueva amiga Estela Galván por las calles de Madrid. Es una de las mejores escenas de Relaciones peligrosas, el tebeo de Koldo Azpitarte (1970) y Mikel Bao (1971) que puede leerse como una biografía de quien fuera secretaria de Santiago Ramón y Cajal. Las gentes se cruzan con Lewy y no saben quién es esa mujer de apellido polaco, que ya está más cerca de los setenta que de los sesenta, pero en su memoria ella preserva un antiguo tesoro: el recuerdo de una etapa memorable de la ciencia española, al que suma las experiencias de un sufrido destierro que la llevó del Moscú estalinista a la China comunista enmarcadas en la situación del PCE en el exilio. Antes del fin de la dictadura, gracias al apoyo de viejos amigos, Lewy volvió a España, pudo reintegrarse en el CSIC y su principal proyecto intelectual fue restituir la memoria del maestro: redacta Así era Cajal. Durante el proceso de escritura del libro, tal como imagina esta ficción histórica, descubrió aspectos de la vida del Premio Nobel y amor platónico que hacían su figura más compleja y menos pura. Estela le pregunta a Enriqueta si los incluirá. Mejor no. “Nadie sería capaz de enfrentarse a su pasado sin ayuda de ese olvido. Y, yo, mucho menos que nadie”.
La primera viñeta de la novela gráfica muestra la terminal de un aeropuerto y un avión que acaba de despegar. “Marzo de 1971”. Este es el presente de la acción, pintado siempre en tinta verde, que se desarrollará entre el final del franquismo y el momento central de la Transición. En la siguiente viñeta está dibujada una parte de ese avión y en el fuselaje el lector descubre pintado un símbolo: la hoz y el martillo. Volamos desde Moscú. Al final de la página tenemos por primera vez el rostro de Lewy, sentada junto a un hombre que abraza un crucifico como si fuese un amuleto mientras ella, como vemos en la página siguiente, hace lo mismo con un viejo libro: Las relaciones peligrosas, un viejo ejemplar que más adelante descubriremos que Ramón y Cajal se lo regaló en 1929. Ya en Madrid, tras haber cenado en casa del influyente y sistémico doctor José Fernández Turégano, ella llega al pequeño piso donde vivirá. Abre la maleta y saca una matrioska. La novela de Pierre Choderlos de Laclos y la muñeca rusa funcionan como dos símbolos que concentran el tema de fondo del libro: cómo las relaciones personales, en su dimensión pública y privada, van sumando capas de vivencias ambivalentes que acaban por imposibilitar la formulación de juicios categóricos sobre la vida y la conducta de los otros.