La familia judía que se llevaron de mi hotel en Roma y el nazi que huyó a la Argentina después del crimen
Clarín · Héctor Gambini ·
Un turista ve dos adoquines dorados en la puerta de su alojamiento y tropieza con una historia sorprendente: el hombre que vivía allí fue fusilado por un nazi que luego se escondió 50 años en Bariloche.
Los cuartos del alojamiento en Roma son sencillos pero cómodos. Estamos a 300 metros del Coliseo casi en línea recta y la Ciudad Eterna no da respiro en su ecuación inmortal: hay mil historias por cada piedra; y miles de piedras.
Dos de ellas llaman la atención, enclavadas justo a la entrada del alojamiento donde los turistas pasamos con la ilusión de descubrir la ciudad a la velocidad de las rueditas del carry-on.
No las vemos sino hasta entrada la noche, tras volver exhaustos, superar la escalera empinada de la esquina que sube hacia la calle del hotel y llegar rogando para que las llaves de la entrada aparezcan en algún bolsillo de la riñonera.