El anuncio de la Lotería de Navidad de 2026 es una auténtica puñalada al corazón: la historia que hay detrás

El Mundo · Esther Mucientes ·

Todos hemos llorado con una película, con un libro, con un programa de televisión. Y todos hemos llorado alguna vez con el anuncio del Sorteo de la Lotería de Navidad. Va en su...

Todos hemos llorado con una película, con un libro, con un programa de televisión. Y todos hemos llorado alguna vez con el anuncio del Sorteo de la Lotería de Navidad. Va en su ADN. Sin embargo, en los últimos tiempos existía la percepción de que se estaba forzando demasiado la emoción, de que las historias se retorcían hasta convertirlas en algo sumamente lacrimógeno. Como si para vendernos un décimo hubiera que dejarnos previamente el corazón hecho unos zorros. No sé si desde Loterías y Apuestas del Estado eran conscientes, pero el anuncio de la Lotería de Navidad de este año es probablemente uno de los más emotivos de la historia de este sorteo. Podría sonar a exageración, pero hay pruebas.

La que escribe estas líneas lleva años cubriendo la presentación del anuncio de la Lotería de Navidad. No hay año que no llore. No hay año que no sea la única que llore en la Real Casa de la Moneda y Timbre. Por primera vez, este año, la sala de prensa donde se ha presentado se ha convertido en una orquesta de aspiraciones, suspiros, sorbidos de mocos y pañuelos, muchos pañuelos. Hasta los fotógrafos, pendientes de tomar la mejor imagen de la presentación, no han podido evitar retirar sus ojos del visor de sus cámaras para secarse las lágrimas. Y eso, señores, no lo había visto jamás.

Lo curioso es que el anuncio de este año no necesita grandes tragedias, ni giros imposibles, ni una banda sonora empeñada en decirnos cuándo tenemos que empezar a llorar. Le basta con algo mucho más sencillo y, precisamente por eso, mucho más devastador: contar una historia sobre lo que significa compartir cuando compartir no es repartir un décimo, ni una comida, ni un premio, sino regalarle a alguien una segunda oportunidad para vivir.

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