El hambre provocada en Gaza más de un año después del alto el fuego: “una ingeniería israelí del asedio”

El País · Mohamed Solaimane ·

La falta de fondos internacionales obliga a reducir la ayuda alimentaria que recibían las familias. El pan se hornea a cuentagotas después de que Egipto enviara más de 1.897 toneladas de harina y cestas de alimentos, pero el alivio es temporal

La falta de fondos internacionales obliga a reducir la ayuda alimentaria que recibían las familias. El pan se hornea a cuentagotas después de que Egipto enviara más de 1.897 toneladas de harina y cestas de alimentos, pero el alivio es temporal

En la localidad costera de Al Mawasi, al suroeste de la Franja de Gaza, Abdul Hamid Safi, de 45 años, prende fuego a restos de cartón y nailon para que su mujer pueda cocinar para sus ocho hijos. Este electricista lleva sin trabajar desde que comenzó la guerra y no puede permitirse comprar leña. Un mechero cuesta ya más de 25 dólares (22 euros) y la comida está fuera de su alcance: la carne congelada se vende a hasta 15 dólares el kilo (13 euros). La familia depende de la asistencia que le proporcionan los organismos locales y las agencias de Naciones Unidas, sobre todo el Programa Mundial de Alimentos (PMA), pero los suministros llegan de forma intermitente.

Ahora, el recorte de un tercio de la ayuda alimentaria anunciado por el PMA amenaza con agravar una crisis que ya ha reducido la disponibilidad de harina, encarecido el pan y dejado a muchas familias sin capacidad para comprarlo. Por falta de fondos, las raciones se reducirán a la mitad: las familias recibirán un paquete de alimentos en lugar de dos y una bolsa más pequeña de harina de trigo. Las comidas calientes han pasado de 250.000 a 150.000 al día y se ha reducido el importe de la ayuda en efectivo destinada a 75.000 familias.

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