La gran liberación de las mujeres de más de 40 que van a ‘raves’: “Me mantiene fresca”
El País · Marita Alonso ·
Nicole Kidman no es la única: son muchas las mujeres que han decidido que la edad no es un impedimento para seguir conquistando la pista de baile. No son pocos los estudios que señalan sus beneficios
Nicole Kidman no es la única: son muchas las mujeres que han decidido que la edad no es un impedimento para seguir conquistando la pista de baile. No son pocos los estudios que señalan sus beneficios
Nicole Kidman ha explicado a la edición británica de Vogue que en sus escapadas a Ibiza, disfruta de ir a alguna rave, es decir, a una fiesta de música electrónica de larga duración que se suele celebrar en algún lugar alternativo como una nave industrial. Muchos comprendieron entonces que no son solo sus dotes como actriz, sino la experiencia, las responsables de que bordara la comentada escena de Babygirl en la que lo da todo en la pista de baile. “Cena a las 22.30, discoteca a la 1. Me pongo gafas. A veces me pongo una peluca para disimular, una peluca oscura, y entonces puedo bailar. Mientras esté rodeada de gente, o sea, voy con mi gente, estoy bien. Lo necesito”, detalló a la publicación.
No es la única: según un nuevo estudio publicado en la revista Psychology of Music, las mujeres mayores de 40 años siguen acudiendo a clubes y festivales de música para mejorar su salud mental. Las encuestadas explicaron que el baile es para ellas una forma de aliviar el estrés y escapar emocionalmente. El 65,9% aseguró que las raves son una experiencia “espiritual”, el 62,9% reveló que acude a ellas para evadirse de la realidad y el 58,3% confesó que en las raves, puede disfrutar de una versión diferente de sí misma. Sílvia Severino, autora del libro Ya se te pasará (Vergara, 2026) sobre tener mayor conciencia emocional para desarrollar una relación más honesta con uno mismo, propone reflexionar acerca de qué representa ese espacio para ellas. “Para muchas mujeres de mediana edad, salir de fiesta supone salir con amigas y recuperar una parte de sí mismas que ha quedado anulada o desplazada en los años en que han priorizado las responsabilidades familiares, laborales o de cuidado. Salir de fiesta implica volver a sentirse acompañadas, fortalecer su red de apoyo y comprobar que todavía existen planes, vínculos y experiencias. Es sentirse vivas y presentes, conectadas”, comenta a S Moda.