La noche barcelonesa está bastante viva
La Vanguardia · Olga Merino ·
No cabemos de contento. La estación de bomberos es un tintineo de botellas vacías por la concatenación de brindis, porque se ha reconocido —y por todo lo alto— el mérito literario de dos escritores muy queridos en la ciudad y en el lapso de apenas una semana: Enrique Vila-Matas, el Nacional de las Letras (27 de octubre), y Cristina Fernández Cubas, el Cervantes (3 de noviembre). ¡Qué desparrame de alegría! La coincidencia feliz de galardones centró la conversación durante el gran festorro de la semana, el celebrado el jueves por la concesión del premio Herralde de Novela. También se habló en los corrillos de la tortilla que está cuajándose en la sartén hispana.
Read the full story at La Vanguardia · All coverage of this story