El World Press Photo 2026 recala en Barcelona con 144 imágenes que retratan el mundo
La Vanguardia · Gerard Guerrero ·
El desconsuelo de dos hijas que intentan retener con toda su fuerza a su padre, Luis, un migrante ecuatoriano al que se llevan los agentes del ICE, la agencia federal de inmigración de Estados Unidos, es la fotografía que el prestigioso concurso de fotoperiodismo World Press Photo escogió en abril como Foto del Año 2026. Carol Guzy –la séptima mujer en obtener el premio en la historia del certamen, fundado en 1955– captó la imagen en un juzgado de inmigración de Nueva York, en agosto del 2025. Los familiares del detenido aseguraron que no tenía antecedentes penales, que llevaba tiempo residiendo en el país y que era el único sustento económico de su familia. Guzy no documenta un caso aislado, sino una política que se aplica de forma indiscriminada a quienes comparecen de buena fe a las vistas judiciales. Publicada por el Miami Herald, el jurado del premio consideró que, en una democracia como la estadounidense, “la cámara en ese pasillo sirve de testigo de una política que ha convertido los tribunales en escenarios de vidas destrozadas”.
Fotoperiodismo
Los arrestos del ICE en EE.UU., la guerra en Gaza y Ucrania, el cambio climático o las protestas ciudadanas protagonizan la muestra del World Press Photo en el CCCB
El desconsuelo de dos hijas que intentan retener con toda su fuerza a su padre, Luis, un migrante ecuatoriano al que se llevan los agentes del ICE, la agencia federal de inmigración de Estados Unidos, es la fotografía que el prestigioso concurso de fotoperiodismo World Press Photo escogió en abril como Foto del Año 2026. Carol Guzy –la séptima mujer en obtener el premio en la historia del certamen, fundado en 1955– captó la imagen en un juzgado de inmigración de Nueva York, en agosto del 2025. Los familiares del detenido aseguraron que no tenía antecedentes penales, que llevaba tiempo residiendo en el país y que era el único sustento económico de su familia. Guzy no documenta un caso aislado, sino una política que se aplica de forma indiscriminada a quienes comparecen de buena fe a las vistas judiciales. Publicada por el Miami Herald, el jurado del premio consideró que, en una democracia como la estadounidense, “la cámara en ese pasillo sirve de testigo de una política que ha convertido los tribunales en escenarios de vidas destrozadas”.
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