Llega la hora de los modestos en la Copa del Rey: un mecánico de escaleras, un profesor de pádel y un enfermero impulsan el sueño del Navalcarnero ante el Betis
El Mundo · Ana Vicedo ·
La Copa del Rey por fin ha vuelto. Arrancaron ayer los partidos de primera ronda y seguirán hasta el jueves. Ha llegado el momento de los equipos pequeños, equipos de pueblos que...
La Copa del Rey por fin ha vuelto. Arrancaron ayer los partidos de primera ronda y seguirán hasta el jueves. Ha llegado el momento de los equipos pequeños, equipos de pueblos que esperan y ven los sorteos con nervios, aguardando que les toque un rival a priori invencible, pero que genera una ilusión que solo el fútbol provoca. Uno de estos equipos es el Navalcarnero, un pueblo de 33.352 habitantes con estética castiza que transporta al Madrid que poca gente imagina cuando piensa en la capital. El Madrid de calles estrechas, de las carreteras de piedra y con el sonido de las campanas de la iglesia como protagonista en el silencio del lugar.
Pero toda esa tranquilidad que caracteriza a los pueblos se va a convertir, hoy en Navalcarnero, en nervios, ganas y, sobre todo, ilusión. Recibirán nada menos que a un equipo Champions y con más de 200 millones de presupuesto, ante los 500.000 euros de los madrileños: el Betis. Aunque no en su casa, no en su estadio, pequeño, pero con una estética que no desentona en medio de las casas bajas del pueblo. Un campo en el que los vecinos ven desde sus balcones los partidos cada fin de semana. No será en el Mariano González, que así se llama el recinto. Será en el estadio municipal Santo Domingo, la casa del Alcorcón, por requisitos de aforo de la RFEF. Seis autobuses llenos de aficionados acompañarán al Naval en el partido más ilusionante de la temporada. Quizá, por cierto, sea el momento y el escenario perfecto para dar su particular Alcorconazo.
El Navalcarnero juega en el grupo cinco de Segunda Federación y ya tiene experiencia en pelear con equipos de Primera, incluso en eliminarlos. El año pasado le puso las cosas difíciles al Getafe de Bordalás, llegando al descanso con dos goles de ventaja y manteniendo el empate hasta que, en el último suspiro antes de la prórroga, los azulones le dieron la vuelta. Mejor les salió en 2021, cuando eliminaron al Eibar, por aquellos tiempos en Primera, y alcanzaron los octavos de final, donde cayeron con el Granada.
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