Se entrenaba en un tacho con hielo y cruzó a nado el estrecho de Magallanes
Clarín · Redacción Clarín ·
Lorena Fernández es de Escobar y se define como "odontóloga, no nadadora". Convirtió cada cruce en un homenaje a su sobrina, que murió de cáncer a los 13 años, con quien compartía la misma pasión.Ya cruzó el Canal de Beagle y el estrecho chileno, donde tardó una hora y 15 minutos en atravesar cinco kilómetros.
En pleno enero, con 40 grados en Escobar, Lorena Fernández se metía en un tacho de plástico lleno de agua y hielo. Primero aguantaba 5 minutos, después 10, después 15. No podía viajar al Sur para entrenar en aguas frías, así que esa fue su forma de prepararse para cruzar a nado el canal de Beagle, donde el agua alcanza los 4 grados.
Detrás de ese esfuerzo hay una historia personal. Su sobrina, que era nadadora y con quien a veces compartía el agua, murió de cáncer a los 13 años. “Me quedó ese legado con respecto a la natación”, cuenta Lorena, que tiene 44 y militó por la Ley de Oncopediatría.
Es odontóloga y nunca se consideró nadadora. Su disciplina siempre fue el atletismo de fondo. Hace unos ocho años, una lesión en las rodillas la puso frente a una decisión: dejar de correr o terminar en una cirugía. Bajó la intensidad y empezó a nadar. La pileta le resultó aburrida, así que pasó a ríos y lagunas, con carreras de 5, 10 y hasta 21 kilómetros. Así llegó a la Triple Corona del Fin del Mundo: el canal de Beagle, el estrecho de Magallanes y el Río de la Plata.