Los microplásticos de la gran mancha de basura del Pacífico influyen en el cambio de color de esa zona del océano
El País · Miguel Ángel Medina ·
Un estudio constata un aumento de la luminosidad en regiones marinas muy contaminadas y abre la vía para monitorizar estos plásticos desde el espacio
Un estudio constata un aumento de la luminosidad en regiones marinas muy contaminadas y abre la vía para monitorizar estos plásticos desde el espacio
Los productos de plástico que usamos a diario se descomponen en microplásticos, minúsculas partículas que generan efectos tóxicos en la vida marina que, a su vez, acaban llegando a los humanos. Su minúsculo tamaño hace que sean complejos de detectar y limpiar. Un estudio publicado este jueves abre una vía para hacerlo a través de un novedoso método óptico: los investigadores han estudiado imágenes por satélite de la gran mancha de basura del Pacífico y han constatado que en los últimos 20 años ha aumentado la luminosidad de las zonas marinas más contaminadas, es decir, que ha cambiado el color del océano. Los autores del trabajo reconocen que todavía hacen falta mediciones directas para confirmar que la herramienta funciona y se puede aplicar en otras áreas marinas.
El estudio, publicado en la revista Communications Earth and Environment, analiza dos décadas de mediciones satelitales del color del océano en la gran mancha de basura del Pacífico, una zona con toneladas de plásticos y otros desechos atrapadas en las corrientes del giro oceánico situadas entre California y Hawái. Se ha escogido este lugar porque se sabe que hay microplásticos, difíciles de percibir en otros lugares.