La fanática de Madonna que se convirtió en un ícono de la comunidad LGBTIQ+

Clarín · Delfina Bassini ·

Descubrió a la cantante en los 80 mirando MTV.Conocida como Sandra Madonna, incorporó su estilo de vida y da shows en boliches.

“Hola, acá llegó Sandra, la Madonna Argentina”, decía mientras bajaba del auto frente a cámaras y fanáticos de la artista. Era 1996 y la cantante norteamericana había llegado al país para filmar Evita. Durante su viaje, Sandra, una fanática apasionada de San Justo, siguió cada paso de la reina del pop por la ciudad. Sus reversiones de los clásicos de la cantante y sus presentaciones la convirtieron en un ícono de la comunidad LGBTQI+.

En el primer piso del McDonald’s de San Justo, frente a la plaza, Sandra se queja de que no se puede usar el baño si no se compró comida en el lugar. Le saca la lengua al de seguridad mientras no la ve. Está sentada en una mesa grande con un look completamente negro, con medias rotas, borcegos, pulseras que ocupan la mitad del antebrazo, anteojos de sol que no se va a sacar en ningún momento de la entrevista, y labios rojos. "Madonna para mí es el amor de mi vida y un ángel", asegura.

Descubrió a la cantante mirando MTV, en los '80. El primer video que vio fue el de Like A Virgin, y desde ese momento, se convirtió en la mayor inspiración en la vida de Sandra. Ya le gustaba cantar y bailar, pero ahora tenía a quién seguir, una coreografía para imitar y un estilo de vida al cual aspirar. Sandra se veía en Madonna. “Me gustó porque usaba muchos collares, me gustó su forma de bailar, su manera de ser. Vi que usaba lo mismo que yo, o sea, había algo casi igual en la vestimenta” explica.

Read the full story at Clarín · All coverage of this story