El fútbol español despide al delantero Jesús de Miguel con un duelo unánime en Navahermosa
El País · Diego Fonseca Rodríguez ·
La plantilla del Tenerife, representantes del Andorra y los principales dirigentes nacionales acuden al funeral en el pueblo toledano del que era la familia del jugador para ofrecerle el último adiós y darle el pésame a sus seres queridos
La plantilla del Tenerife, representantes del Andorra y los principales dirigentes nacionales acuden al funeral en el pueblo toledano del que era la familia del jugador para ofrecerle el último adiós y darle el pésame a sus seres queridos
El fútbol español ha despedido este jueves a Jesús de Miguel en un duelo unánime en el que ha acompañado a su familia después del choque mortal que el delantero sufrió contra el portero del Andorra Jesús Owono. En una época de polarización exacerbada, el trágico fallecimiento del jugador del Tenerife el martes en el Hospital Nuestra Señora de la Candelaria ha acercado hoy al pequeño municipio toledano de Navahermosa, de donde era su familia y al que él solía venir desde su Madrid natal durante los fines de semana y los veranos cuando era un niño, al responsable de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán; al seleccionador nacional, Luis de la Fuente; al mandamás de LaLiga, Javier Tebas; a representantes del Andorra y a varios dirigentes de los principales clubes del país, como el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez; el CEO del Atlético de Madrid, Miguel Ángel Gil Marín; o el embajador del Sevilla Pablo Blanco, que ha representado a una entidad que sufrió episodios tan dolorosos como los de Pedro Berruezo, Antonio Puerta o José Antonio Reyes. También han acudido la plantilla y la directiva del club tinerfeño, muy tocadas psicológica y emocionalmente tras ver que su compañero, y en algunos casos amigo, sufría el lunes una parada cardiorrespiratoria en el Estadio Heliodoro Rodríguez López por el impacto con el guardameta que le hizo perder la vida a los 30 años a pesar de que los sanitarios lograron que recuperara el pulso en la ambulancia.
Todos los miembros del equipo chicharrero, que hace dos días también se desplazaron al centro médico en el que pereció De Miguel, han llegado este mediodía vestidos de riguroso luto —traje, camisas y zapatos negros— al funeral. Bajaron juntos del autobús que los acercó al tanatorio y caminaron por la rampa de asfalto para entrar en el edificio y despedirse de su compañero de profesión, cuya muerte deja huérfano de padre a una niña que no tiene ni dos años y viuda a su pareja. Después, mezclados entre la multitud, acompañaron al coche fúnebre hasta la puerta de la iglesia parroquial San Miguel Arcángel, donde ellos mismos levantaron el féretro y lo introdujeron en la capilla para que diera comienzo la misa, que concluyó con dos aplausos prolongados en el que participaron quienes estaban en el templo y quienes ocupaban las calles de los alrededores. Cuando finalizó el oficio, llevaron el ataúd junto con los seres queridos de De Miguel hasta el columbario del cementerio.