Un sobre y una carta

La Vanguardia · Joan-Pere Viladecans ·

Ya no se escriben cartas y, lo que es peor, no se reciben. Los peritos calígrafos y los grafólogos están de luto. Y los solos. Y los carteros que reparten de todo menos correspondencia. Es más, si a usted le pillan escribiendo en un papel con un lápiz o bolígrafo, vigile porque pasará a ser un individuo sospechoso, peligroso por antiguo y retrógrado. O peor aún, por un poeta romántico.

Read the full story at La Vanguardia · All coverage of this story