Olinda Reyes, 42 años, cambió su piso de El Vendrell por una casa en Asturias: “Llevaba cuatro años intentando conciliar el sueño. Desde la primera noche logré dormir como un bebé”
La Vanguardia ·
Olinda Reyes ha encendido la estufa de leña antes de lo habitual. Hace fresco y espera visita. Cuando llega Ibón, del canal Crónicas Berasategui, en la cocina hay lentejas caseras y una ensalada con un aguacate que compró en el mercado. El visitante ya conocía la casa. Unos meses antes había estado allí con Aníbal, el propietario, y le había preguntado si se planteaba alquilarla. Entonces, el dueño ni siquiera lo tenía pensado.