Malta, mucho más que sol y playa: un destino para los doce meses del año
La Vanguardia ·
Desde la ventanilla del avión, justo antes de aterrizar en Malta, el viajero contempla una enorme extensión de azul intenso que se funde con pequeñas calas turquesas, costas doradas, edificios de caliza o decenas de cúpulas de iglesias. Las embarcaciones dibujan líneas diminutas sobre el agua y, a medida que el avión desciende, empiezan a distinguirse las siluetas de antiguas fortalezas, las formas de esas callejuelas cuyo suelo conserva la memoria de los siglos. Antes de pisar tierra, la luminosa isla ya nos ha enseñado que es mucho más que un destino de sol y playa.