El Régimen 28 debe mantener su ambición para las startups europeas
La Vanguardia ·
Una empresa no se va de Europa de un día para otro. Primero mueve una parte de su estructura. Después abre una sociedad fuera. Más tarde levanta una ronda bajo un marco que los inversores entienden mejor. Luego empieza a contratar talento allí donde puede ofrecer condiciones más competitivas. Cuando queremos darnos cuenta, Europa conserva el origen de la compañía, pero ha perdido el control de su crecimiento. Ese es el riesgo que Europa no puede permitirse normalizar.