Katixa Agirre: “Las espías más comunes han sido las criadas”
La Vanguardia ·
Un pulso de hierro y una narración cinematográfica son los mimbres con los que Katixa Agirre urde Servicio interior (Tusquets/La Segona Perifèria), una novela que supone un cambio de rasante después del éxito de Las madres no, llevada al cine por Mar Coll en la premiada Salve María . Ahora Agirre escribe sobre un grupo real de mujeres, hermanas, esposas, vecinas, que arriesgaron sus vidas para crear una sorprendente red que proporcionó valiosa información durante los inicios del franquismo y evitó ejecuciones. Una novela, también, sobre el primer lehendakari vasco, José Antonio Agirre, en el exilio, y sobre las dudas del PNV en la guerra civil. Y no falta un malo real de película, el comisario Pedro Urraca, que entre otros entregaría a Companys o Largo Caballero. Una historia que transita entre París, la Cantabria en la que los gudaris se rinden a los italianos, las cárceles y las fronteras que atraviesan las mujeres de este peculiar servicio interior.