Jordi Roca, cocinero (48 años): “Quedarme sin voz me sirvió también para aprender a escuchar, algo que no valoramos demasiado”

Vivimos en una sociedad ensordecedora obsesionada con hablar por encima del resto, gritar más fuerte en redes sociales y vender una imagen invulnerable de…

1 sources · 1 articles · updated 2026-11-08 07:00 UTC · general

Coverage

  1. Jordi Roca, cocinero (48 años): “Quedarme sin voz me sirvió también para aprender a escuchar, algo que no valoramos demasiado”

    La Vanguardia ·

    Vivimos en una sociedad ensordecedora obsesionada con hablar por encima del resto, gritar más fuerte en redes sociales y vender una imagen invulnerable de éxito implacable. Pero, ¿qué ocurre cuando el destino te arrebata de golpe la herramienta más básica para comunicarte con el mundo? La mayoría se hundiría en el aislamiento; muy pocos son capaces de transformar un diagnóstico médico devastador en una lección vital de empatía.

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