No es un país para irónicos
La Vanguardia ·
La ironía no está de moda, lo que manda es el sarcasmo. No solo en la política, sino en las redes sociales. La ironía es el arte de decir lo contrario de lo que se piensa con una sonrisa en los labios: duele pero no ofende. El sarcasmo resulta una forma de comunicación grosera y agresiva que pretende herir o humillar.