Lo tiene difícil mi paisano
La Vanguardia ·
Lo tiene difícil mi paisano, a no ser que el próximo lunes, en su entrevista a Abascal, se olvide de todo y de todos y sea, sencillamente, él mismo. David es antifascista, cabal, descarado, ingenioso. Debería mirarse al espejo antes de salir al escenario y reconocerse; recordar quién es y no olvidar que no está ahí por su faceta como moderador –que, francamente y con todo el cariño, no es lo que más brilla en él–, sino por haber tenido la valentía y el arrojo, a lo largo de su cada vez más dilatada carrera mediática, de ser él mismo en todo momento. Un lujo que muchos envidian, sobre todo en esta era de sometimiento a la corrección política.