Los juicios de Núremberg revolucionaron la interpretación simultánea
La Vanguardia ·
Toda gran historia tiene una cara B imprescindible. Unos personajes secundarios que no parecen tan interesantes, ni tan famosos, ni tan carismáticos, pero que permiten que los protagonistas puedan desarrollar su papel. Son el motor real de la acción; las bases del progreso.